Escrito por: Leandro Lia

Una discusión de nunca acabar


A partir de la inminente compra de Renault a Lotus F1 Team, reflexionamos sobre los intentos por representar a una de las marcas con más historia dentro del Gran Circo.



Lotus vs. Lotus. Ese fue el titular de muchos medios de prensa especializados, conforme transcurrían los juicios que enfrentaron a lo largo de la temporada 2011 a Lotus Cars y Tony Fernandes. Curiosamente, cinco años después, ya no habrá ningún equipo en la parrilla que compita bajo esa denominación, una vez que se oficialice la compra de Renault hacia Lotus F1 Team. Pero, ¿Cuál es Lotus? ¿El Team Lotus anglo-malayo? ¿Lotus Renault GP? ¿Lotus F1 Team?

La polémica por el uso del nombre y la imagen del Team Lotus apareció en 2009, cuando la FIA informó sobre una reducción de los costos en los presupuestos de los equipos, introduciendo un monto máximo como límite. Esta medida tenía como finalidad generar un interés por competir en la Fórmula 1, luego de la partida de constructores como Honda, BMW y Toyota.

Y resultó. Si bien no se postularon marcas de renombre, si hubo alguna propuestas de equipos para participar de la temporada 2010. Una de las candidaturas fue la del equipo Litespeed, quien participaría como Team Lotus. Esta idea generó molestias en Lotus Cars, compañía hermana del Team Lotus de Colin Chapman, quienes veían con recelo la idea de que su reputación y la imagen de la marca fuese dañada. Incluso Lotus Cars advirtió que tomaría medidas si la postulación fuese aceptada, generando el efecto buscado: cuando se confirmó la lista de equipos inscriptos para el campeonato de 2010, la propuesta de Litespeed no fue seleccionada. No obstante, sí fue aceptado un equipo malayo que competiría bajo el nombre de Lotus. ¿La diferencia? Que, en este caso, el uso del nombre Lotus provenía de una licencia entregada por Lotus Cars para promover al fabricante malayo Proton, quien a su vez pertenece a Lotus Cars.


Este 'nuevo Lotus' generó ilusión entre los aficionados más adultos de la Fórmula 1. La idea de volver a ver correr a un equipo con tal mítico nombre y recordar a viejas glorias como Jim Clark, Graham Hill, Jochen Rindt, Emerson Fittipaldi o Mario Andretti, era como un cuento de hadas. Y no era para menos. Cuando llegó el Gran Premio de Europa, se celebraron los 500 Grandes Premios del equipo, y participaron de los festejos la familia de Chapman. Entonces, ¿qué salió mal?

Los primeros resultados del equipo distaban mucho de las expectativas generadas. Con ello, comenzaron a crecer los cuestionamientos entre la continuidad del Lotus malayo con el Team Lotus que compitiera hasta 1994. Pero el empresario tenía otro plan en mente, y  el 24 de septiembre de 2010 adquirió los derechos del Team Lotus original. Una vez que el equipo dejó de competir en 1994, los derechos quedaron en propiedad de David Hunt (hermano del excampeón James Hunt), con quien Fernandes acordó su compra. Por su parte, Group Lotus decidió que no volvería a cederle la licencia del nombre Lotus a Fernandes, a quien le retiraban su apoyo.

A mediados de la temporada, la posición del denominado "Lotus Racing" cambió. No solo que ya no necesitaba de Lotus Cars, sino que además podía utilizar el nombre y la imagen del Team Lotus de Chapman. Con esto, se confirmó que en 2011 el constructor pasaría a competir como Team Lotus, despertando el interés de los fanáticos. No obstante, en Lotus Cars no se quedaron de brazos cruzados, y acordaron con Genni Capital -reciente comprador del equipo Renault- ser el principal patrocinador de la marca del rombo para 2011, pasando a competir como "Lotus Renault GP".


Esto disparó una confusión entre los seguidores de la máxima, dado que habían dos equipos distintos que tenían el nombre Lotus, aunque la duda resultaba ser más sencilla de lo que aparentaba. Es decir, que mientras un equipo compitió como Team Lotus en esa temporada, el otro lo hizo como Renault, aunque aprovechando la asociación con Lotus Cars para explotar el beneficio publicitario de tener un equipo que tenga el nombre "Lotus" y sí logre posicionarse entre la lucha por el campeonato. De todas maneras, el negro y oro del Renault R31 se distinguía del diseño verde y amarillo utilizado por el Lotus T128.

Tal vez el momento en el que la idea de la permanencia de un equipo llamado Team Lotus en la Fórmula 1 comenzó a ser cada vez más lejana, ocurrió una vez que la familia de Chapman también retirara su apoyo al equipo anglo-malayo de Fernandes y optara por acercarse al equipo "Lotus Renault". Luego de esto, las denuncias de Lotus Cars hacia Fernandes por el uso del nombre Lotus no se hicieron esperar, y terminó siendo la gran novela del año.

Un mes antes del  del juicio, Lotus Group le ofreció más de 7 millones de euros a Fernandes para resolver el tema fuera de los tribunales, pero el empresario malayo desistió la oferta. Si bien el Tribunal Superior dictaminó que Tony Fernandes era el propietario de los derechos sobre el nombre y la imagen de Team Lotus, las extensas disputas legales generaron que el empresario malayo adquiriera Caterham Cars y pasara a competir desde 2012 como Caterham F1 Team, dejando a un lado el sueño de revivir viejas glorias con Team Lotus.

¿Esto significó el adiós del nombre Lotus en la Fórmula 1? Pues no, porque la desaparición de un constructor llamado Lotus generó que Genni Capital utilizara la licencia de Lotus Cars para renombrar al equipo y competir en la categoría como Lotus F1  Team. Este 'último Lotus' no tiene conexión alguna con el Team Lotus de Chapman o Fernandes, más allá del uso de un nombre similar.

Pero los resultados del equipo no fueron los esperados, y los problemas económicos resultaron moneda corriente. Es por esto que las negociaciones con Renault para que recompre al equipo ya son un secreto a voces, significando la desaparición del nombre 'Lotus' en la Fórmula 1. Si bien Tony Fernandes es quien pueda jactarse de haber intentado revivir al mítico Team Lotus, la realidad es que todos los proyectos fracasaron, y lejos de generar un buen recuerdo en los fanáticos, la ambición y los intereses económicos hicieron que el retorno del equipo a la máxima fuese una experiencia traumática para quienes disfrutaron de sus días de gloria.

¿Qué te pareció la columna? Deja tu comentario aquí